Despertarse entre montañas, desayunar al aire libre y sentir que no hay ninguna prisa por estar en otro lugar. Aquí, el verdadero lujo es tener espacio, silencio y tiempo para disfrutarlo.
Esta casa rústica en Castell de Castells es para quienes buscan una vivienda fuera de lo común. En pleno interior de la Marina Alta, ocupa una parcela vallada de más de 4.000 m² donde la casa y sus espacios exteriores se integran de forma natural en un entorno excepcionalmente verde y abierto.
El terreno se organiza en diferentes ambientes y rincones, cada uno con su propio carácter. Entre ellos destaca la piscina infinity de 8 x 4 m, con las montañas como telón de fondo. Varias terrazas cubiertas y descubiertas y una ducha exterior completan el conjunto.
La vivienda cuenta con 228 m² construidos, más un porche de 26 m². La zona principal se distribuye en una sola planta y ofrece espacios amplios y cómodos. Sus interiores conservan un marcado estilo mediterráneo y rústico, con suelos de barro natural, piedra y madera que armonizan perfectamente con la casa y su entorno.
En esta planta se encuentran tres dormitorios y dos baños con ducha, uno de ellos en suite en el dormitorio principal. El salón, con estufa de leña, comunica con un gran comedor y ambos tienen salida directa a la terraza, creando una agradable conexión entre el interior y el exterior. La vivienda dispone además de calefacción central mediante caldera de pellets.
En un nivel inferior, la propiedad cuenta con una amplia estancia adicional y un baño, además de una generosa zona de almacenaje.
Una de las particularidades de esta casa rústica es que funciona de forma independiente de las redes convencionales de suministro. La electricidad se obtiene mediante seis paneles solares con almacenamiento en 12 baterías y dispone además de un generador de respaldo. El agua se almacena en un aljibe con capacidad para 25.000 litros.
Una forma de vida diferente, especialmente atractiva para quienes valoran la independencia, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza.
Castell de Castells es un idílico pueblo de montaña de la provincia de Alicante, rodeado por algunos de los paisajes más singulares del interior de la Marina Alta. Un lugar ideal para los amantes del senderismo, la montaña y la historia.
El pueblo cuenta con servicios básicos para el día a día, como panadería, tienda de alimentación y carnicería. Para una oferta más amplia de comercios y servicios, hay varias localidades costeras al alcance en coche, entre ellas Calpe, a unos 35 kilómetros, y Dénia, a unos 40 minutos, ambas con sus excelentes y extensas playas.
Un pequeño paraíso para quien no necesita tenerlo todo a cinco minutos y sabe apreciar el espacio, la privacidad, el silencio y el privilegio de vivir rodeado de naturaleza.